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Censura a Borrego

In Historia, Política, Salvador Borrego Escalante on 3 enero 2009 at 5:04 am

El pasado 18 de diciembre, tuvo lugar una entrevista entre el Dr. Salvador Borrego y el periodista Álvaro Delgado, dicha entrevista se encuentra publicada en el número 1678 de la revista Proceso.

Anteriormente habíamos hablado del Sr. Salvador Borrego y su emblemático libro Derrota Mundial, ícono del nacionalsocialismo mexicano, en ésta ocasión, Salvador Borrego habla un poco de su libro y la tesis que sostiene, así como del veto del que fue víctima desde que su libro, publicado en plena guerra fría, comenzó a llamar la atención de los mexicanos. también, expone la censura “judía” de la que dice haber sido víctima en la pasada feria internacional del libro en la ciudad de Guadalajara.

Según Borrego, un invitado, el historiador Pedro Varela, disertaria sobre el holocausto, mientras él hablaría sobre el trato que recibió la población alemana durante la segunda guerra mundial, por su parte, ediciones Ojeda había rentado el espacio para exhibir sus libros, entre ellos, los de Joaquin Bochaca y David Duke pero repentinamente, por “razones de seguridad” el local fue clausurado. También narra como algunos judíos y comunistas habían presionado para que la FIL retirara el libro Mi lucha pese que que tan solo era una muestra de exhibición y acusa al judío Jacobo Zabludovsky de haberse “ocupado brevemente” de ese episodio.

Muy irónico es el hecho de que una Feria internacional de libros prohiba la exhibición de libros, en especial los que han hecho historia, pero éste es tan solo un caso mas de la censura de la que han sido víctimas los revisionistas, muchos de ellos inclusive judíos. En una sociedad plural, se deberían respetar las ideas y permitir la libre investigación en vez de acudir al acoso y la represión. En otra ocasión nos tomaremos algo de tiempo para hablarles un poco mas acerca de los escándalos que giran en torno al revisionismo.

Ya para concluir, Borrego expone como la comunidad israelita en México se encuentra presionando para que esa clase de libros sean castigados como “Delitos de opinión” y que es así como la Conapred pretende “acabar con el antisemitismo” advirtiendo que está preparado para que prohiban y decomisen sus libros, como sucede actualmente en Europa.

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  1. judios intolerantes ,es lamentable que no dejen expresarse a un mexicano en su propio pais.

  2. Lamentablemente no es el único caso, Alfredo Jalife-Rahme también sufrió de reclamos hace algunas semanas en el periódico La jornada por el siguiente artículo:
    http://www.jornada.unam.mx/2008/12/07/index.php?section=opinion&article=020o1pol

  3. SALVADOR BORREGO Y PEDRO VARELA, LA LUCHA DE UNA CONCIENCIA LIBRE CONTRA LA TIRANÍA DEL PENSAMIENTO Y EL DELITO DE OPINIÓN.

    En su cuestionable colaboración, el Lic. Jacobo Zabludovsky publica en “El Universal” el 08 de diciembre de 2008, un ignominioso artículo intitulado “Malos síntomas”; en el refiere una supuesta confesión del Lic. Carlos Abascal y crítica a su señor padre pero, convenientemente, lo hace cuando ya no pueden desmentirlo, sin embargo la inmensa y patriótica obra de Don Salvador Abascal los defiende a ambos.

    Dice que aparecen signos ominosos de agresiones antijudías en México; que Don Salvador Abascal como director de Jus y Tradición realizó la difusión de mentiras impresas y reproducciones pirata y que esas obras se pusieron en venta en la FIL de Guadalajara excepto “Mi Lucha” por que a petición de representantes de la comunidad israelita, su directora ordenó retirarlo por “incitar al odio y la violencia racial”.

    Las anteriores aseveraciones se apartan de la verdad; lo cierto es que en la FIL de Guadalajara se recibió una carta de supuestos representantes de la República Alemana, solicitando se impidiera la venta de “Mi lucha” por razones de derechos de autor. La FIL atendió su petición, examinó los documentos presentados y los del expositor y resolvió no retirarlo y mucho menos por incitar odio o violencia. Respecto a las obras editadas por “Jus” y “Tradición”, Zabludovsky debería haber aprendido que el derecho a editar obras históricas y trabajos de investigación es signo de libertad, aunque expongan una versión distinta de la “oficial” y que esto no conlleva una agresión a ningún pueblo sino la otra cara de la historia impuesta por los políticos.

    El Lic. Zabludovsky descalifica autores del prestigio de Henry Ford, Joaquín Bochaca y Salvador Borrego, pero sus tesis han resultado exactas. La obra de Salvador Borrego E. demuestra devoción por la libertad y constituyen un alegato contra los opresores del pensamiento de todos los tiempos y alerta para nuestros pueblos a cambio de jugarse, con mucha frecuencia, su posición económica y social. Lograr 50 ediciones de “Derrota Mundial” frente al más acérrimo boicot; escribir el mejor libro sobre periodismo en español y continuar vigente mediante un infatigable y valiente trabajo con más de 42 obras, a Zabludovsky; a los apoderados de la cultura y a los que reparten y reciben los premios sobre periodismos y literatura les debe causar escozor.

    Oculta que fue por motivos de seguridad que la FIL decidió no permitir la presentación de Don Salvador Borrego ni la venta de la 50 edición de “Derrota Mundial” supuesto que se recibieron amenazas y se temía por la seguridad de los asistentes, ¿miedo a la verdad? De nuevo se niega un foro de expresión Salvador Borrego y a Pedro Varela y se congratula por ello; arremete contra el presidente de Irán e infiere un torpe revoltijo de acusaciones y días después, sin recato alguno, asoma su rostro en un evento sobre la “libertad de expresión”, malos síntomas indudablemente.

    Considero inicuo que Zabludovsky se congratule porque una vez más se le niega la tribuna a Salvador Borrego y aplauda que los países mas poderosos militarmente contravengan el derecho internacional mediante bloqueos a los pueblos no afines, condenando a morir de hambre y enfermedad a las poblaciones civiles; la persecución contra ancianos nazis supervivientes de una derrota total y la posibilidad de que en nuestra patria se llegue a imponer una “Ley Fabius-Gayssot” para requisar las obras de Salvador Borrego y Pedro Varela, olvidándose de que son patriotas quienes anhelan un México libre y justo. “La posteridad no podrá comprender jamás que de nuevo hayamos tenido que vivir en tan densas tinieblas después de haberse hecho ya a luz”.
    En aras de una verdadera libertad de expresión le agradezco su publicación

    Atentamente.

    Fernando Espinosa de los Monteros Schober.

  4. Muchas gracias por sus comentarios y palabras tan profundas Sr. Fernando Espinosa.

  5. Agora
    Arios, sionismo, correo y respuesta
    Durante la pasada Feria Internacional del Libro, semana en la que no apareció esta apostólica y romana columna agorera a cambio de publicar otra, Días de Feria, en el suplemento que edita cada año La Jornada Jalisco con motivo de la reunión libresca y cultural, redacté un apartado que me permito traer a colación, ya veremos por qué motivos.
    Skinheads en la FIL. Pedro Varela y Salvador Borrego son muy conocidos por su activismo neonazi y antisemita, posturas radicales que a la par les han servido para vivir de su ideología y muy bien, por cierto. Están en Guadalajara y en claro provecho de los miles que atrae la FIL, su proselitismo se intensificará durante los siguientes días, tanto con su programa público que incluye una serie de conferencias primero en un hotel cercano a Expo Guadalajara y el sábado próximo (6 de diciembre) ni más ni menos que en uno de los salones de la FIL, donde tendrán un panel de preguntas y respuestas con el público para darles a conocer lo que según ellos es la verdadera historia del falso holocausto inventado por los judíos para convertirse en los mártires de la historia.
    Borrego es visitante usual de la FIL, cada año llega con un nuevo cúmulo de pruebas que demuestran –siempre según él– toda la difamación que se ha hecho sobre el ario y superior pueblo alemán puro, sobre el complot internacional semita para apoderarse del planeta. La prensa seria ni lo pela. Pero ahora parece que algún padrinazgo local dio para que incluso pudiera poner un estand en la zona expositora, y a la FIL y sus organizadores como negocio que es (¿no que no?) les importa un bledo que se trate de un personaje que si por él fuera todos los que creemos que Hitler fue un orate criminal deberíamos estar exterminados en campos de concentración, seguramente también imaginarios.
    ¿Por qué la Universidad de Guadalajara, responsable final de la organización de la FIL, permite que otros personajes de similar catadura como Pedro Varela, un ex convicto en España por sus actividades neonazis que van mucho más allá del proselitismo, se pare dentro de sus instalaciones y pueda incluso encabezar una reunión programada dentro del recinto ferial? Al menos el cartel propagandístico que ya circula en círculos muy particulares, así lo anuncia: Panel de preguntas y respuestas, sábado 6 de diciembre, de 20 a 20:50 horas, salón 3 de la FIL.
    El grupo neonazi viene armado (de retórica). También traen a Carlos Roger Priego Huesca, líder de la organización neonazi azteca “Ultimo Reducto”. Para muestra, el botón de los temas que abordarán en sus conferencias previas a la presentación en la FIL: diluvio de fuego sobre las ciudades alemanas, campos de alambradas para los soldados alemanes, una historia silenciada, injusta culpabilidad sobre el pueblo alemán, libertad de pensamiento convertida en delito, los pueblos palestino y musulmán. Y su joya: El informe de Fred Leuchter, amenizado con reportes diarios a Berlín desde el servicio de inteligencia inglés.
    Eso es lo público, pero en privado será interesante conocer en los próximos días qué harán, con quiénes se entrevistarán, en un estado como Jalisco al que se señala en muy amplios círculos por la cúpula política que lo dirige, panistas de extrema derecha vinculados a la organización secreta del Yunque, una cofradía que mucho tiene que ver también con el pensamiento purista y extraterrenal.
    Hasta aquí lo redactado en Días de Feria. La FIL, que no lo tenía programado oficialmente, tampoco permitió que se efectuara ese foro luego de que se hizo público. Hasta aquí todo bien, pero en estos días me llegó al correo electrónico una carta que sólo viene firmada por El Revisionista, desde la dirección revisionista@mac.com, la cual transcribo a la letra para uso de mis seis lectores y del remitente.
    “Estimado Sr. Partida, con todo el respeto que usted se merece me atrevo a escribirle estas palabras con el afán de protestar por las líneas furiosas e infundadas que plasmó en La Jornada la semana pasada. Aunque concuerdo que usted tiene el derecho de plasmar cualesquiera sean sus ideas, creo que ha cometido ciertos errores y creo interesante hacérselo saber. En primer lugar quizá debió cambiar el Título de su artículo por “Días de Furia”, ya que es evidente que en gran parte las líneas fueron escritas con el furor del hígado y no con la frialdad del cerebro.
    1. Skinhead, término inglés que significa “cabezas rapadas”, es utilizado para denominar a los miembros de un movimiento juvenil originado en Gran Bretaña en los años 60. En la actualidad hay un gran número de “skins” con diversas orientaciones nacionalistas y de derechas, si bien se relacionan comúnmente con el nacionalsocialismo. Este grupo es muy probable que haya sido creado por el propio Sionismo mundial para tergiversar la verdadera doctrina nacionalsocialista. Si esto no es verdad, al menos tenemos el derecho de investigar si es cierto o no.
    2. Pedro Varela y Salvador Borrego son dos autores revisionistas que luchan diariamente en contra de la persecución sionista que está en contra de la “verdadera libertad de expresión”. A fin de cuentas todos tenemos derecho a creer o no creer en algo, ¿o no? ¿Qué diferencia hay entre creer en Cristo, Buddha, la Virgen María, el Holocausto Judío o que Benito Juárez no fue un patriota? Nadie nos debería de encarcelar por nuestras ideas. Bueno, eso pasa ya en muchos países.
    3. Así como Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis y Gabriel G. Márquez tuvieron el derecho de exponer sus ideas (de izquierda), así debió de ser para Varela y Borrego. ¿O acaso existe un miedo infundado de que digan algo que pueda ser verdad? Si revisar la historia es racismo o delito entonces no debería llamarse “historia” debería ser “dogma de fe punible”.
    4. “Cúmulo de pruebas que demuestran –según él–”. ¿Acaso usted se ha dado el tiempo de investigar en las fuentes que menciona si en realidad esas pruebas son fehacientes o son pura fechoría? Antes de opinar hay que investigar y quitarnos los paradigmas que nos ha establecido el sistema.
    5. “La prensa seria ni lo pela”. En eso estoy totalmente de acuerdo. La pregunta de fondo es: ¿Existe una prensa seria? ¿La Jornada? ¿El Universal? ¿New York Times? ¿Washington Post? Si usted cree también que las Torres Gemelas las derrumbó Bin Laden y un grupo de musulmanes radicales, entonces siga leyendo la “prensa seria”.
    6. “Hitler fue un orate criminal”. Es claro que si comenzamos con esta frase, no habrá ni una gota de objetividad en el juicio de la Segunda Guerra o cualquier tema relacionado con la Alemania Nacionalsocialista.
    7. ¿Qué problema tienen estos temas? Diluvio de fuego sobre las ciudades alemanas, campos de alambradas para los soldados alemanes, una historia silenciada, injusta culpabilidad sobre el pueblo alemán, libertad de pensamiento convertida en delito, los pueblos palestino y musulmán. Y su joya: El informe de Fred Leuchter, amenizado con reportes diarios a Berlín desde el servicio de inteligencia inglés.
    Sinceramente creo que si hoy en día no se puede discutir, cuestionar, investigar o publicar cualquiera de estos temas, entonces sí en verdad estamos frente a una Nueva verdadera Inquisición. Quizá pronto prohíban que usted escriba en este espacio.
    Espero estas líneas sirvan de evidencia de que no todos tenemos los ojos vendados y de que la Libertad de Expresión al día de hoy no existe (al menos para los que manejan temas que hieran los intereses del poder mundial)”.
    Hasta aquí la carta de El Revisionista. Mi respuesta es la misma que apareció en Días de Feria en su momento. Además el espacio se terminó y no creo que merezca la pena agregar algo más. Saludos.

  6. Salvador Borrego: vigente “la derrota mundial”
    ÁLVARO DELGADO
    “Este texto viene publicado en el número 1678 de la revista Proceso, que está en circulación”.
    A los 93 años, Salvador Borrego, el autor de la célebre Derrota mundial y otra treintena de libros, lamenta el veto de que fue objeto en la FIL de Guadalajara y dice estar preparado para que sus obras sean prohibidas. Anticomunista, no se asume como derechista ni como antisemita, aunque sabe que sus libros inspiraron a los movimientos de El Yunque y los Tecos. La derecha en México, asegura, la conforman el PAN, el PRI, los banqueros y el Banco de México, que depende de Wall Street…
    Más de medio siglo después de haber sido puesto en circulación, en plena Guerra Fría, el libro Derrota mundial, emblemático en México del fervor por el nacionalsocialismo de Adolfo Hitler y del repudio al sionismo, sigue ejerciendo una rara fascinación en lectores que no se agotan.
    Salvador Borrego, su autor, asegura que proliferan los jóvenes que buscan leer la obra, editada por vez primera en 1953, porque encuentran explicaciones sobre los “contenidos ideológicos y raciales” que produjo la Segunda Guerra Mundial.
    -¿Esos “contenidos” son vigentes?
    -Sí, vigentes todavía.
    -La conspiración judeo-masónica-comunista, que usted describe, para muchos ya no tiene ningún sentido…
    -Pero para otros sí. Viene el sospechosismo de mucha gente que se pregunta: “¿Por qué todavía siguen atacando a Hitler si murió hace más de 50 años?”.
    -Dicen que para que no se repita el Holocausto, el exterminio de 6 millones de judíos…
    -Pues sí, eso es mantener viva todavía la memoria de aquéllos. Hablar tanto del Holocausto ayuda, también, a mantener vivo a Hitler.
    Al borde de los 94 años de edad, Borrego explica, con entusiasmo, la paradoja: “Hitler dijo: ‘Mi espíritu se levantará de mi tumba y verán que yo tenía razón’. Pues tal vez si hubiera tenido tumba y no lo hubieran atacado, ya habría desaparecido, pero lo siguen atacando. No tiene tumba y, sin embargo, se levanta su espíritu. Se levanta para que lo ataquen, pero se levanta”.
    -¿No hay entonces un declive del nacionalsocialismo?
    -Para haber pasado tanto tiempo, y habiendo tantas películas en contra, tantos libros en contra y tantas conferencias en contra, me parece que todavía es muy fuerte la influencia del nacionalsocialismo.
    En México, asegura, hay numerosos prosélitos de la ideología de Hitler, aunque “nadie se asume como simpatizante. La inmensa mayoría, aunque simpatice, no se atreve a expresarlo, porque políticamente es incorrecto. Hay simpatizantes, pero ocultos”.
    -¿Es un número importante?
    -Creo que sí es importante, relativamente hablando. Podemos hablar de 50 mil, pero si hacemos una convocatoria para reunirnos, no se juntan ni 50.
    Entre éstos, expone, se encuentran legiones de militantes del Partido Acción Nacional (PAN), de quienes ha sido -a través de sus libros- un mentor ideológico.
    “En el PAN hay mucha gente muy bien intencionada, muy buena, pero se cuidan. Por ejemplo, Carlos Abascal. Yo fui muy amigo de su papá (Salvador Abascal), quien tres horas antes de morir me encargó que le corrigiera el último artículo que él hizo para La hoja de combate. Éramos muy amigos y, aunque no coincidíamos en todo, nos respetábamos.”
    Sin embargo, recuerda Borrego, cuando Carlos Abascal fue nombrado por Vicente Fox secretario del Trabajo, en 2000, cambió: “Ya no me conocía, y cuando llegó a Gobernación tampoco. Yo le mandé un saludo y no me lo contestó”.
    El viejo periodista, quien como redactor de la sección internacional de Últimas Noticias del diario Excélsior concibió su primer libro, se encoge de hombros: “La gente tiene que cambiar de acuerdo con las circunstancias. Como ese ejemplo, hay otros menores. Estoy poniendo uno muy conocido”.
    -¿Esperaba usted gratitud?
    -No, tampoco. El papá, quien editó en tres ocasiones Derrota mundial, pensaba como yo respecto de la Segunda Guerra Mundial. El hijo, Carlos, pensaba igual, pero cuando llegó al gobierno dentro del PAN tenía que proceder de otro modo. Yo así lo entendí. Ya no podía yo esperar que actuara del mismo modo en que había actuado antes. Ya pertenecía a un partido y a un gobierno.
    -¿Y de Felipe Calderón ha recibido alguna atención?
    -No.
    Censura “judía” en la FIL
    Salvador Borrego, nacido en abril de 1915, era un personaje de la derecha desde que puso en circulación Derrota mundial, concebido mientras recibía los cables que llegaban de Europa antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Tardó tres lustros en la investigación y dos en escribirlo. La edición inicial constó de 2 mil ejemplares. “Hubo dos años en que vendí 10 mil ejemplares, a partir de 1965”.
    Justo ese año salió de Excélsior y, también en 1965, sobrevino la ruptura entre El Yunque y los Tecos, las dos sociedades secretas que nacieron para defender a la civilización occidental de la “conspiración judeo-masónica-comunista” que describe Borrego.
    Pero él asegura que jamás supo de la organización secreta de los Tecos, que fundó su amigo Carlos Cuesta Gallardo en la UAG, ni de El Yunque que nació en Puebla: “Sabía yo que tenían reuniones, si no secretas, sí íntimas, y que no iba público ahí, pero no llegué a identificar la palabra Yunque”.
    -¿Conoció a Ramón Plata Moreno, fundador de El Yunque?
    -Sí, lo conocí cuando fui director de El Sol de Puebla. Él fue una vez a saludarme y ahí lo conocí. Sé que hubo luego un rompimiento por cuestiones religiosas, y hasta ahí.
    Como director del periódico Tribuna de Monterrey, de la cadena García Valseca, y después en su fugaz paso por El Heraldo de México, Borrego tuvo estrecha relación con Luis Felipe Coello, el primer presidente del Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO), organismo de fachada de El Yunque, pero insiste en que jamás supo de éste.
    “Sabía que había algo de reserva, pero no llegué a pensar que hubiera un secreto político con vistas al futuro.”
    Salvador Borrego Escalante luce macizo. Su aún espigada y delgada figura, de invariable atuendo formal, deambula por la colonia Juárez, donde vive en el tercer piso de un viejo edificio de Lisboa, una de las calles de ese barrio porfiriano venido a menos.
    Ahí recibe al reportero, la tarde del jueves 18 de diciembre, para hablar de la censura que padeció en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, el sábado 6, donde hablaría sobre el trato que tuvo la población alemana en la Segunda Guerra Mundial, mientras que otro de los invitados, el español Pedro Varela -propietario de la librería Europa, lugar de reunión de los neonazis españoles-, disertaría sobre el Holocausto.
    Ediciones Ojeda, de España, había rentado el espacio, mediante un contrato, donde se impartiría la charla y se exhibirían los libros que edita, entre ellos los de Joaquín Bochaca, autor de La nueva inquisición 1945-2008, y David Duke, excongresista estadunidense que escribió Supremacismo judío / El poder judío en la sombra.
    Pero repentinamente, por supuestas razones de seguridad, el sitio fue clausurado: “Ya no pudimos entrar. Antes habían ido unos comunistas y unos judíos a retirar de la FIL un libro de Mi lucha, porque los derechos de ese libro de Hitler los tiene Alemania, lo que es cierto, pero eran sólo una muestra”.
    -¿La cancelación fue decisión de las autoridades de la FIL?
    -De la FIL, sí. Atendiendo a presiones de equis gente, dijeron que no había seguridad y decidieron clausurarlo.
    Jacobo Zabludovsky se ocupó brevemente de este episodio, en su columna Bucareli de El Universal, del lunes 8, en la que comenta que la muerte de Abascal coincidió “con la aparición de signos ominosos de un robustecimiento de las agresiones antijudías en México y el mundo”.
    Entre esos “signos ominosos” en México, Zabludovsky incluyó la distribución y venta en la FIL de libros como Los protocolos de los sabios de Sión; El judío internacional, de Henry Ford, y Derrota mundial, y en seguida aportó datos sobre la censura denunciada por Borrego:
    “El jueves, una representante de la Comunidad Israelita de México habló con la señora Nuria Macías, directora de la FIL, quien ordenó retirarlos por incitar al odio y la violencia racial. El sábado estaba anunciada una presentación personal de Salvador Borrego para vender su libro. No se le permitió hacerlo en las instalaciones de la FIL, pero buscaba un local cercano.”
    Así ocurrió, en efecto, dice Borrego, porque una vez cancelada la conferencia en las instalaciones de la FIL, ésta se celebró en un hotel próximo, con un nutrido público. “La gente se fue enterando y se presentaron 210 personas”.
    -¿Cómo valora esa acción de la FIL?
    -Me parece muy lógico, porque los comunistas tienen 100 tribunas, pero no quieren que el anticomunista, al que inmediatamente tachan de nazi o de fascista, tenga un punto donde hablar. No es democrático, pero están en su papel.
    -Es paradójico que una feria del libro vete un libro.
    -Sí, y que vete inclusive hablar.
    Pero esa es la tendencia en el mundo, afirma, y se quiere instaurar en México como delito de opinión. “Hay una presión muy fuerte para hacer dogmas y cuidar que nadie discuta ese dogma”, insiste y refiere que la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) pretende terminar con el antisemitismo.
    “Y ahí me meten a mí. Pueden llegar a prohibir mis libros y luego confiscármelos. De hecho, estoy preparado para eso. Es como una fatalidad, porque ¿cómo lo puedo evitar?”
    -Diciendo que no puede atentarse contra la libertad de pensamiento…
    -¡No, no! ¿Eso dónde me lo publican?
    “PAN y PRI, la derecha”
    En la sala de su casa, que usa además como oficina, Borrego dispuso en las paredes altares con imágenes de santos iluminadas por veladoras, junto a unas viejas espadas ya ennegrecidas. En el piso hay dispersas cajas de plástico y se levantan alteros de pacas envueltas en papel con la inscripción -a mano- de cada uno de los títulos de sus más de 30 libros, cuya temática en general es el pensamiento nacionalsocialista.
    Autor también de Pintor, soldado, führer, una semblanza de Hitler, y de Waffen / ¿Criminales y soldados?, libro sobre el grupo de élite de la milicia alemana, Borrego no oculta su simpatía por la ideología nazi, pero niega ser antisemita: “Distingo muy bien entre una raza y un movimiento político”.
    Explica: “El movimiento político quiere lograr el dominio mundial, y ese movimiento político, creo yo, debe ser denunciado, pero no asesinado. La raza es otra cosa. Si alguien del extranjero ataca a México porque el PRI dominó muchos años en México y robó, bueno, fue el PRI, pero no los mexicanos en general”.
    -Y, sin embargo, a usted se le atribuye antisemitismo…
    -Sí… ¿Y cómo puedo demostrar otra cosa? Sólo ellos hablan, yo no tengo tribuna.
    Borrego no oculta su pesimismo sobre México: “pierde soberanía, pedazo a pedazo, ante Estados Unidos”. Al país -asegura- lo ahoga la corrupción de la clase política: “Cada funcionario mete la mano al erario y saca lo que quiere. Diputados, senadores, gobernadores, alcaldes, regidores, directores, secretarios, todos. ¡Es un despilfarro espantoso!”.
    -¿Es el principal problema de México?
    -Sí, la corrupción hasta la médula. En 1933, cuando repercutió en México la crisis de 1929-1930 de Estados Unidos, aquí se bajaron los sueldos 20% los gobiernos federal, estatales y municipales, y salimos adelante. Ahora Felipe Calderón no tiene fuerza para hacer algo igual. Al comenzar su gobierno emitió un decreto para bajarse 10% el sueldo, pero nadie más le hizo caso.
    Por eso advierte que de Calderón no espera nada: “No creo que pueda hacer gran cosa. Está empantanado en una guerra ajena. Estados Unidos no tiene interés en acabar con el narcotráfico y nosotros estamos poniendo los muertos”.
    Hasta no hace mucho, Borrego simpatizaba con el PAN: “Yo también creí en Fox. Voté por él porque pensé que iba a hacer algo, pero quedé decepcionado de él y del PAN”.
    -¿Votó por Calderón en 2006?
    -No, en 2006 ya no voté.
    Aquejado de enfermedades por la edad, que no lo paralizan, Borrego no se asume como derechista, aunque subraya su talante anticomunista. Eso sí, identifica al PAN, al PRI “y desde luego a El Yunque” como la derecha hegemónica en México.
    “PRI y PAN son la misma cosa”, subraya y alude a su libro México traicionado / 40 años de saqueo y despilfarro. “Se han podido completar los 40 años con el PAN. No se le puede echar la culpa solamente al PRI”.
    -Y aparte del PAN y del PRI, ¿qué otros sectores son la derecha?
    -Los banqueros, los que manejan la economía y el Banco de México, que ya no es de México, sino que ahora está monitoreado desde Nueva York. El núcleo de derecha lo veo yo situado en Wall Street, y los de derecha en México dependen de allá.
    -¿Subordinados?
    -Efectivamente.
    Borrego no ve opción en México -“por lo menos no se ve en un futuro inmediato”-, menos aún mientras siga el “maridaje” PAN-PRI. “¡Están completamente unidos, por debajo de la mesa, pero son la misma cosa!”.
    -¿Y qué representa el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador?
    -Puede ser un poco contra el PRI-PAN en la capa electoral, porque yo creo que si llegara al poder López Obrador tendría que hacer lo que están haciendo el PRI y el PAN. Estaría bajo la fuerza superior de Wall Street.
    -¿La subordinación como una fatalidad?
    -Sí, casi como una fatalidad, cuando menos por ahora… l

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