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“Nunca debió ser publicada”…

In Segunda Guerra Mundial on 7 diciembre 2009 at 3:39 pm

Ya muchos han escuchado sobre el vergonzoso juicio contra John Demjanjuk, antiguo soldado del ejército rojo capturado por los nazis y entrenado para ser convertido en un “guardian de Sobibor” y acusado de complicidad en el “exterminio” de 28,000 judíos en Polonia, un juicio por presuntos crímenes que habrían ocurrido hace más de 55 años.

Es vergonzoso debido a que el acusado no solo posee precarias condiciones de salud, sino que en su juicio, de forma humillante, fue rodeado por decenas de policías y guardias de seguridad “por si se escapaba” (¿?).

No solo ha sido humillado, sino que también le ha sido negado el derecho a defenderse. A lo largo de la historia, la (in)justicia alemana jamás ha podido presentar pruebas científicas ni objetivas sobre el presunto exterminio sistemático de judíos en campos de concentración y se limita a creer dogmáticamente en dicha acusación sin necesidad de pruebas como lo hacía la santa inquisición en sus tiempos. Ante ésto el diario Guardian en Inglaterra publicó una carta de John Mortl hace algunos días donde cuestionaba la metodología de la fiscalía y la justicia alemana en dicho juicio:

¿Qué clase de justicia es la que prohibe el normalmente aceptado derecho de un acusado a desafiar la presunción de que un crimen ha, en efecto, ocurrido?.

Normalmente la fiscalía está obligada a probar, mas allá de una razonable duda, que el crimen de asesinato ha tenido lugar.

Éste no es el caso en el juicio alemán de John Demjanjuk. La fiscalía no tendrá que presentar dicha evidencia. La corte aceptará, sin pruebas, que el alegado crimen ha tenido lugar. su abogado tendrá prohibido presentar, so pena de ser procesado, evidencia que contradiga ésta hipótesis. siendo despojado de su defensa más poderosa, el acusado se reduce a alegar un error de identidad o que no tenía nada que ver con un asesinato sin pruebas.

Dicha carta solo expone las incómodas verdades de la justicia alemana acerca de éste tipo de crímenes, el acusado y su abogado tienen prohibido presentar pruebas acerca que demuestren que dicho crimen nunca tuvo lugar ya que, según las leyes alemanas, presentar dichas pruebas está penalizado como un delito y pueden ser procesados “por negar el Holocausto” o “por justificación de un genocidio“… ¿Qué clase de justicia es esa?.

El asunto no acaba ahí, después de la publicación de dicha carta el sionismo mediático y financiero con sus poderosos lobbies alrededor del mundo comenzó a mover sus cartas para censurarla. El 5 de diciembre pasado, la infame carta fue removita del sitio web del diario británico:

Publicamos una carta firmada por John Mortl en el Guardian de 3 de diciembre relacionada al caso de John Demjanjuk, que es acusado de complicidad en el asesinato de 27,900 personas en Polonia, desafortunadamente malinterpretamos la carta (¿?). el significado subyacente, ahora comprendemos, implicaba “negación del Holocausto” (¿?), tan pronto como comprendimos nuestro error, removimos la carta de nuestro sitio web. Nunca debió ser publicada y nos disculpamos sin reservas por haberlo hecho.

Bien, parece una forma elegante y formal de censurar una carta por reclamarle a la justicia alemana por su falta de objetividad, no entiendo para que enjuiciar a alguien si no se le permite defenderse, la misma naturaleza de las leyes alemanas provocarían que, al momento de presentar pruebas que refuten las acusaciones, se este “negando el Holocausto” y se incurra así en un delito grave penalizado con multas de miles de marcos o con varios años de prisión, mejor que lo condenen directamente y no le hagan perder el poco tiempo que le queda de vida a Demjanjuk y su delicado estado de salud pero, en fin, el circo democrático y legal debe continuar…

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